Una plataforma puede tener buenos automatizadores, pero necesita un dominio preparado y una base de contactos trabajada para sostener una buena reputación.
Antes de migrar una base o lanzar una campaña conviene configurar los registros SPF, DKIM y DMARC, verificar el dominio de envío y revisar si los contactos dieron permiso para recibir comunicaciones. También es importante separar los envíos comerciales de los correos operativos para evitar que un problema de reputación afecte toda la comunicación de la empresa.
La implementación debería comenzar con una base limpia, segmentos claros y automatizaciones simples. Después se pueden sumar lead scoring, recorridos según comportamiento, integraciones con el CRM y reportes de atribución. El objetivo no es enviar más correos, sino enviar mensajes relevantes a contactos que tienen una posibilidad real de avanzar.
Para una empresa argentina también conviene revisar la moneda de facturación, el soporte disponible, los medios de pago, la exportación de contactos y el tratamiento de los datos si en el futuro decide cambiar de proveedor.